viernes, 21 de diciembre de 2012

El charco y la luna

Hoy caminé bajo la lluvia, me cubrí con un periódico que me ofrecieron unos amigos. Estando en el metro me puse a leerlo y era de Febrero. De hace mas de un mes!! Vi que hay cosas q no cambian y otras q cambiaron mucho.
A una cuadra de llegar a mi casa tiré ese día de Febrero a un bote de basura y a unos pasos de haberlo hecho empezó a llover de nuevo. No me quedó mas que cubrirme con la idea de que la lluvia es una dicha mandada por Dios y que mojarse un poco no es tan grave. Me cubrí también con preocupaciones y con ideas que van y vienen en mi cabeza usualmente y que me hicieron olvidar la lluvia. En esos pensamientos recordé algo triste que por ser íntimo no contaré. Olvidé la lluvia pero la lluvia no se olvido de mí. Confundió las gotas de mi llanto con las suyas que se resbalaban en mi rostro y así nadie se dio cuenta que lloré (Gracias lluvia). La lluvia se fue y dejó las calles mojadas y mi llanto se fue pero dejó charcos en mi corazón.
Hay épocas de lluvia, indispensables para que florezca nuestro mundo.
Hay recuerdos que me riegan el carácter, la vida; recuerdos, indispensables para que florezca mi propio mundo, recuerdos que me hacen único por haber estado en un momento especial bajo el sol o bajo la lluvia, a solas o con todo el mundo, o con la persona que hoy recordé.
Los charcos de mi corazón se evaporarán con los días alegres y volverán a caer como lluvia y formarán un nuevo charco pero no importa; ya se reflejaran la luna y las estrellas en él.

2 comentarios:

  1. que clavbado!!!, no te creas que padre que ese pequeño trozo de papel mojado inspiro este pensamiento :)

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