domingo, 30 de diciembre de 2012

El poeta y el mar.




El pensó que el mar era un poema y se sumergió en sus letras.
Flotó en ocasos de romance, se dejó llevar por corrientes de añoranzas y buceó por arrecifes de exaltación a los héroes.
De pronto se vio atrapado en la tormenta de la tragedia, del desamor, de la vergüenza. Fuertes vientos le golpearon el corazón y rimas entreveradas compusieron gigantescas olas de versos que terminaron ahogándolo mientras lloraba conmovido.
Lloró tanto que su cuerpo se convirtió en lágrimas, lloró todo su ser y se volvió parte de ese poema; se volvió parte del mar y al ser mar quiso besar cada noche a la luna.
A su amor recita poemas nocturnos y su voz se escucha en las olas que entregan su aliento a la costa. Su voz se escucha desesperada, dulce, enamorada… declamando lo que solo se puede comprender cuando se cree que el mar es un poema y podemos sumergirnos en sus letras.

1 comentario:

  1. No estás hablando de una poetisa?... Yo he soñado lo que tu tanto escribes.. como si fuera un suspiro de otra vida... como si mis lágrimas aún fueran parte del mar...

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