viernes, 21 de diciembre de 2012
Con empeño
La casa de empeño exhibe una guitarra; su dueño ni siquiera sabe que esta ahí, el cree que esta en buenas manos, siendo complice de un sobrino en el camino del rock. La guitarra fue prenda de un intento desesperado por seguir adelante con el orgullo y para atrás con la felicidad, es la garantía de un préstamo con intereses mas altos que un harmónico en el trasto 24.
No está sola, la acompañan un bajo barato, unos platillos y más allá al fondo hornos de microondas y otros objetos de uso diario que no parecen tener una historia interesante. ¿Será que algún día volverán por ella? Mientras tanto permanece ahí, en silencio, sin crear canciones, sin tocar sueños, sin provocar un slam o un pasito tun tun. La llevaron como si nada, la trataron como a un adorno de esos que no sirven mas que para empolvarse, sin saber que es una fuente de riqueza para quien pone empeño en sus cuerdas y no en una salida fácil llamada casa de empeño.
En fin, tal vez regrese o tal vez caiga en manos de alguien más, si bien le va, caerá en manos de quien la verá como su único y mas grande tesoro, caerá en manos de algún adolescente que la vea como su voz para clamar justicia, contar una historia o cantar al amor.
Ojalá que sus notas se conviertan en la espada del guerrero, que en su sed de triunfo no cesa en sus empeños.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario