Un día mi papá me dijo que yo podía llegar a ser lo que yo quisiera, y en mis locuras en las que he intentado ser y hacer varias cosas, siempre he contado con su apoyo. Me ha escuchado paciente cuando expreso mis ideas políticas, cuando le platico una historia o cuando pienso en algo nuevo, en todas las veces siempre he contado con su opinión.
Gracias a su ejemplo soy honrado y busco ser un hombre de bien.
Recuerdo aquéllos días cuando papá jugaba beis-bol con mi hermano y conmigo, cuando me enseño a andar en bici y cuando me enseño a manejar, cuando me explicó matemáticas (Lo siento papá, volví a olvidar todo), cuando intentaba enseñarme inglés y cuando nos llevaba a la escuela en las mañanas, recuerdo tantas cosas.
Ese día en que me subí a una bici que me quedaba grande por que él me dio la confianza para hacerlo, se repite de una u otra manera a diario por que mi papá sigue dándome confianza ante cualquier reto.
A la fecha he intentado muchas cosas y como mi papá me dijo, he podido ser y hacer lo que quiero, tal vez no al nivel de mis sueños, pero en el camino he sido feliz y a final de cuentas es lo que quiero ser y soy, un hombre feliz.
Gracias, Papá.
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