lunes, 30 de junio de 2014

Muchas veces está pensativo mientras toma un café de olla.

Quien lo veía no se imaginaba que llevaba viviendo 6 años en un cuarto que no tiene baño. Se baña a jicarazos, se acostumbró al agua fría y después del baño y de hacer sus necesidades en un periódico que tira en una bolsa de plástico sale antes de que amanezca para empezar su turno en la cocina de un restaurante pequeño. Trabaja de lavaplatos, en este trabajo lleva poco, antes trabajaba en una carpintería poniéndole mancha a los muebles pero los patrones optaron por dejar de contratar ilegales. Llega y se va de su trabajo en una bicicross que le prestaron, nunca había andado en bici por que en el ejido no había muchas y nunca había salido del ejido hasta que se animó a pasar al otro lado. Al principio llegó con varios amigos de su misma comunidad y hasta eran parte de un equipo de beisbol que ya tiene sus añitos, pero ahora, se la pasa solo por que dejó a todos en Houston, un mal entendido lo obligó a huir para que no lo deportaran y lo único que se le ocurrió fue irse lejos y fue a parar a Long Island. En su día libre no hace mucho, se toma 5 tallboy de Coors, fuma y escucha corridos y a veces canta. La vez pasada vio a un señor vendiendo tacos de pescado en un carrito y ese día como que se le antojaron. Fue y se comió 4 tacos y platicó un poco con el señor, así se entero que por el rumbo hay un salón de baile en el que ponen corridos y quebraditas y demás, el señor le dijo que el va los Jueves.
Ese Jueves no fue al trabajo, fue la primera vez en su vida en que faltó a trabajar. No fue y se tomó 2 tallboy, se compró una camisa y luego fue a los tacos de pescado para ponerse de acuerdo con el señor, que por cierto le dicen Paco, fue a ponerse de acuerdo con el señor Paco para ver si se iban juntos al salón. A las 9 de la noche estaban instalados en una mesa, en el salón la iluminación es tenue, la música fuerte como el aire acondicionado y lo que más se vende es la cerveza. Bailó y bailó y se rió y hasta estuvo besando a una señorita cachetona con un pelo negro muy bonito, sus cachetes hacían más grande su sonrisa luminosa que contrastaba con su piel morena. Esa noche fue especial por que aparte de la feliz parranda se hizo amigo del señor Paco y pasado un tiempo ya trabajaba para él en un puesto nuevo de tacos.
Ahora vive mejor en todos aspectos, de hecho ya tiene años viviendo mejor, aquél tiempo en que tenía 18 años y no tenía baño quedaron muy atrás. Sigue siendo ilegal pero se las ha arreglado para tener una cadena de restaurantes de burritos que administra vestido con un traje azul o gris, que son los colores que le gustan. Tiene carros de colección, sus hijos son american citizens y la más grande ya va a entrar a la universidad. Casi siempre está en el restaurante que abrió primero, sigue siendo muy amigo del señor Paco y muchas veces está pensativo mientras se toma un café de olla de los que vende. Fue en una de esas veces en que estaba pensativo cuando llegué y le pregunté la hora y me invitó a sentarse a su mesa por que dijo que yo hablaba como los de su tierra y pos si, somos del mismo estado. Me regaló el burrito, un refresco y el café, de olla (Delicioso) y me contó su historia. Al final me dijo que extraña su tierra, que nunca aprendió a hablar bien inglés y que a veces le dan ganas de vender todo y regresar pero, y después del pero guardó silencio un rato y luego concluyó, pero que no quiere dejar de ver a sus hijos y sus hijos son de ahí, me dijo.
Unos 10 días después de que lo vi me regresé para acá, pero aquélla tarde, en aquélla mesa escuchando su historia, siendo amigos por un momento, estuvimos sentados en un pedacito de México. Esa tarde aprendí que la patria puede estar en cada lugar en que haya un mexicano que nunca ha olvidado su tierra. Nunca olvidé esta historia por que nunca olvidó las historias de la gente que me parece increíble y maravillosa, además, el burrito estaba muuy bueno, como el café.

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