viernes, 12 de abril de 2013

De tacos, pepinos y edecanes.

Llegué con mucha hambre y ordene mientras iba llegando. Dos de suadero y uno de longaniza con queso.
Ese puesto de tacos se llama Nápoles y a esta hora, que es la hora en la que he ido otras veces esta un taquero que tiene una cicatriz en el labio superior, a la derecha.
Platicaba el taquero con su asistente y en eso dice el asistente - Le dije a los 20: Vénganse, no les tengo miedo, yo solito- Y yo me quedé pensando pos será Ninja, pero no parece… Luego dijo el taquero -Yo también les dije que no me fastidiaran- Primero pensé que hablaban de una extorsión o algo sí pero no. Resultó que era una junta de trabajo con gente de ese y otros puestos del mismo dueño, según me enteré los acusaban de huevones pero por lo que dijeron entendí que ese es un problema de su pasado que superaron ya hace un mes, por que ya llevaban un mes en el que trabajaban todos los días y sin llegar tarde. Me sentí afortunado por ser atendido por tan enjundiosos paladines de la plancha callejera.
De un taxi bajo un chavo con mandil blanco, es el relevo del asistente que por llegar en taxi le llovió carrilla por fresa. -¿No que no deja pal taxi? ¿O le sacaste el dinero a tu jefita de la bolsa? Pinche edecán eres puro huevón- Vi que le dicen edecán por que como es nuevo en el oficio esta muy wey y según ellos nomás esta ahi parado dando la bienvenida.
Llegó un cliente frecuente y el taquero le pregunto que si al rato iban a ver a las casi vírgenes, siguiendoles la platica vi que se referían a un "table" en el que el cliente de la taqueria trabaja como portero y "seguridad", yo lo vi muy enclenque pero pos bueno, corazones vemos puños no sabemos. El cliente respondió que acababa de meter a a su carnal pa' que trabaje en el table.
-¿Baila?- Preguntó el taquero bromeando -No- Respondió el otro -Pos como el wey iba todos los días me convino mas que jalara ahi- El taquero se ríe y contesta -Aqui tengo esta edecán ¿No podrá bailar ahi?- Se ríen y el ayudante pone cara de "No me simpatizan".
Llega una chava vendiendo vasitos con zanahoria y pepino rayados y le dice que le cambia un vasito de verdura por una torta, ella va acompañada con un chavo, el taquero se niega y le dice -Te lo cambio cuando vengas sin tu escolta- La chava dice que no y se va, lo bueno es que le vende 2 vasos a unos clientes del puesto. Hay varias salsas y pepinos para ponerle a los tacos, el taquero suspira cuando se va la chava y entre suspiros exclama que sueña con que le raye el pepino por que el edecán nomas no la hace, otra vez se ríen y el ayudante aludido como edecán vuelve a poner la cara de hastío, nomás le faltan 12 horitas de carrilla por que oí que sale a las 6 de la mañana.
Llega otro cliente frecuente y pide 3 de suadero y el taquero le dice -Se lo pico- El cliente tratando de defenderse de los albures del taquero le contesta -A mi me gusta en trozo- ahora si se ríe el ayudante junto con todos (Yo no, por que no entendí).
Pareciera que fui a ver a Polo Polo pero nomas fui por 3 tacos y una coca, no me imagino todo lo que oiría si le entro a la torta.
Pagué y el ayudante muy atento me dio la despedida con un emocionante carisma que destacó sus dotes de edecán. Me marché y empezó a lloviznar. La llovizna se sintió agradable, tranquilizante. No cabe duda: Panza llena corazón contento.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario